Tras la Conquista Catalana en el año 1235 y con la finalidad de cristianizar la isla, se inicia la construcción de las primeras iglesias rurales con una doble función: ofrecer servicio religioso a los feligreses y servir de refugio a los lugareños ante posibles ataques. Estos pequeños templos eran autenticas fortificaciones, pertenecen a una época en que las invasiones eran constantes. Todas estas iglesias forman un conjunto arquitectónico muy similar al de la casa payesa, con gruesos muros de piedra encalados en blanco y grandes porches para acoger a los devotos.
Las iglesias eran normalmente construidas por los mismos vecinos del pueblo y con donaciones de los devotos más ricos, ya que se trataba de una población carente de grandes recursos económicos.
En el año 1783, llega a Ibiza el primer obispo para las Pitiusas, Fray Manuel Abad y Lasierra, que reorganizó la diócesis de Ibiza y Formentera que perdura hasta nuestros días. Creó hasta 20 nuevas parroquias distribuidas por todas las tierras pitiusas. En 1786 escribió los Estados de las Pitiusas para el Diccionario Geográfico de España.
Es la iglesia más antigua de Ibiza después de la Catedral de Ibiza. Se fundó en el año 1305. Su puerta principal y el coro, pertenecen al siglo XVII. Su presbiterio corresponde a la iglesia original. Posee una torre de defensa que se caracteriza por ser la única de planta rectangular que hay en la isla.
Aunque ya en el siglo XIV existía un templo dedicado a Santa Eulalia, la forma actual que presenta la iglesia pertenece al siglo XVI. Se trata de una auténtica fortaleza ubicada en lo alto de una colina, desde la cual es posible avistar cualquier navío que se acercara a la costa. Tiene una torre de defensa adosada a la iglesia, que en tiempos de piratas era provista de artillería.
Probablemente antes de 1577 ya existía otra iglesia en su lugar. Se construyó con la finalidad de dar servicio religioso a los trabajadores de las salineras, aunque con la doble función de dar cobijo a los fieles en una época de constantes ataques. Esta función de fortaleza se aprecia en sus gruesos muros y las almenas de fachada superior.
Es una de las iglesias más antiguas de Ibiza. Sus obras se iniciaron en el siglo XIV y se alargarían hasta el año 1690. Está situada en la zona más elevada del pueblo, en un bello entorno rodeada de pinos. Posee adosada una torre de defensa. En su interior, varios frescos que han sido restaurados recientemente, decoran sus paredes.
Comenzó a edificarse en 1786. Destaca su elegante porche de tres arcos con techos de sabina. En 1936 la iglesia fue incendiada despareciendo entre otros el retablo y los lienzos.
Es una de las iglesias más antiguas de Ibiza, fue fundada en el año 1466 y desde 1498 acogió frailes franciscanos, en 1785 fue convertida en parroquia por el obispo Manuel Abad y Lasierra. En su interior alberga una de las joyas artísticas más importantes de la isla, se trata de un retablo gótico renacentista del año 1498 que representa diversos capítulos de la Virgen María, realizado en un taller valenciano por Rodrigo de Osona
En 1798 finalizaban las obras de esta bonita iglesia. La espadaña pertenece al año 1861. Consta de una única nave con capillas laterales.
Se construye a finales del siglo XVIII, con la finalidad de dar cobijo religioso a los vecinos del lugar. Está situada sobre un pequeño montículo, desde el cual podrás disfrutar de unas bonitas vistas de la ciudad fortificada de Ibiza, Dalt Vila. En 1936, durante la guerra civil española, fue totalmente saqueada.
Su construcción se terminó en 1731. Tiene planta rectangular. Destaca en su interior el púlpito de madera decorado en 1763 por José Sánchez Ocaña con unas bellas representaciones de los Misterios. El retablo del altar mayor que consagra a San José, pertenece al año 1958 y es una réplica del que había originalmente en 1763, que fue quemado durante la guerra civil en 1936. En la blanca fachada del templo, destaca un bonito reloj solar.
Edificada a partir de una pequeña capilla que se encontraba en la zona, se terminó de construir en 1771. Se compone de una nave rectangular alargada cubierta por una bóveda de cañón. Destaca por que el estilo de su campanario es único en la isla.
Sus obras finalizan en 1819 y fue diseñada por Pedro Groillez de Servier. La iglesia, que descansa sobre el Puig d es Vedrà, tiene una estructura sobria de planta rectangular y está compuesta por una sola nave. Desde el patio, obtenemos una bonita panorámica de los campos de cultivo y casas típicas de Ibiza.
El templo se consagró en el año 1797. Su nave rectangular está cubierta por una bóveda de cañón. El archiduque Luis Salvador de Austria la definió como “una de las más elegantes de la Diocesis” por “sus buenas proporciones”.
Descansa al borde de un acantilado y es la iglesia más moderna de la isla de Ibiza. Su construcción se llevó a cabo entre los años 1957 y 1959 por el arquitecto mallorquín Rafael Llabrés siguiendo el modelo de arquitectura tradicional ibicenca.
Fue consagrada en 1796. Se trata de una estructura sencilla, de una sola nave con capillas laterales. Su espadaña es la más grande de todas las iglesias de la isla de Ibiza.
El templo fue construido en los años 1827 y 1838 gracias a la donación de un solar y una herencia por parte dos vecinos. Es una de las iglesias más pequeñas de la isla de Ibiza. Consiste en una nave única rectangular de cuatro tramos y tiene una bóveda de cañón.
Las obras del templo finalizan en 1812, aunque se siguieron haciendo reformas en ella. Consta de una nave única de cinco tramos con capillas laterales. Como curiosidad os diremos que la construcción de la iglesia fue algo polémica: primero por la desacuerdos en su ubicación que ya construida casi se demole; otra, la puerta frontal estuvo cerrada durante años debido a un crimen y por este motivo se dice que se abrió una puerta lateral.