Esta pequeña y encantadora playa es conocida por los isleños como Rincón del Marino. Se encuentra al pie de unos elevados acantilados cuya tierra rojiza contrasta con la arena tostada de la orilla. La playa tiene poca profundidad y su fondo, con suave pendiente, es de arena fina.
Dimensiones: 70 metros de longitud y 15 metros de anchura media.
Chiringuito, hamacas, sombrillas y duchas.
¿Sabías que…? Sobre sus acantilados descansan los restos de un poblado fenicio del siglo VIII a.C. Forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Probablemente, por su posición estratégica, los fenicios procedentes del oriente mediterráneo decidieron asentarse en este lugar. Actualmente, se encuentra algo deteriorado, debido en parte a la exposición del constante efecto erosivo provocado por el mar y los vientos.